Fotocélulas de seguridad para puertas automáticas.

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 Como ya hemos hablado en varias ocasiones, según la normativa de la UNE-EN todas las puertas automáticas deben llevar fotocélulas de seguridad. Pero, ¿sabemos elegir cual es la adecuada para nuestro hogar o empresa? Podemos encontrar diferentes modelos según nuestras necesidades. Tenemos claro que todo artilugio mecánico conlleva un riesgo y desde luego las puertas automáticas no son una excepción.

    Las fotocélulas de seguridad es uno de los elementos de seguridad más utilizados para las puertas de garaje por su efectividad, bajo coste y fácil instalación. Es de vital importancia que siempre estén instaladas pues nos protegen.

    Su funcionamiento se basa en la luz infrarroja. La luz infrarroja es radiación electromagnética similar a la luz visible, la cual se mide de acuerdo a su longitud de onda en nanómetros. La luz IR tiene una longitud de onda más larga y es invisible a simple vista. Este tipo de luz es utilizada por los detectores de movimiento y por las puertas automáticas. Cuando una persona o vehículo se acerca a la luz infrarroja, ésta se refleja en el obstáculo de vuelta al detector. El detector envía una corriente eléctrica a la centralita del automatismo que abre o detiene la puerta según su programación.

    Podemos encontrar dos tipos de sensores para puertas automáticas, los de espejo catadióptrico y los de emisor/receptor.

    Las células de catadióptrico emiten un rayo de luz infrarrojo desde el emisor hacia el catadióptrico, éste rebota en él y retoma de nuevo a la fotocélula, si ese rayo no retorna a su destino se considera que hay un obstáculo y se envía la señal al motor para que actúe según su programación. Con este tipo de fotocélulas de seguridad, solo se necesita cableado en un lado de la puerta. Como inconveniente podemos encontrarnos que el catadióptrico pierde sus propiedades con el paso del tiempo debido al sol, la humedad, la lluvia, las heladas, etc., También les afecta la suciedad y todo aquello que lo empañe, haciendo que el haz de luz no rebote correctamente y mande una señal de obstáculo a la centralita del automatismo.

Las fotocélulas de seguridad de emisor/receptor están compuestas por un emisor que manda o envía un haz de luz infrarrojo al receptor, si alguien o algo interrumpe este circuito la centralita detecta y manda la orden pertinente al motor de la puerta automática. A diferencia de la fotocélula de seguridad de catadióptrico, en esta hay que cablear los dos componentes por norma general, aunque también hay fotocélulas que funcionan con baterías desechables. Estos modelos se pueden colocar en el exterior aportando más seguridad y fiabilidad que las células de espejo.

    Pero, ¿qué puede pasar que si no tenemos célula de seguridad en una puerta automática?

  • Hay que recordar que las puertas automáticas están catalogadas como máquinas.
  • Si tenemos activado el temporizador de cierre automático puede ser que por algún motivo nos quedemos parados justo en el paso de la puerta y ésta se cierre golpeando nuestro vehículo aunque se disponga de un sistema en el motor de anti aplastamiento, el golpe dañará el vehículo.
  • En muchos casos las puertas de garaje se utilizan para paso de peatones y aunque se estén cerrando, casi siempre intentamos pasar corriendo, creemos que nos da tiempo, pero si nos pilla puede hacernos mucho daño. Si tuviésemos la célula de seguridad la puerta invertiría su maniobra sin peligrar la persona.
  • Debemos tener en cuenta el valor económico de una célula de seguridad, es bastante inferior al mínimo daño que nos pueda producir una puerta automática.
  • En puertas abatibles, se recomienda la instalación de dos células fotoeléctricas para cubrir el recorrido completo de la puerta.
  • En puertas correderas laterales, la colocación debe ser no sólo en el paso de carruaje sino también en el recorrido completo de la puerta.
  • También hay que tener muy en cuenta que si la puerta termina su recorrido en una pared, puede ser una zona de posible aplastamiento.

    Desde Marsamatic os aconsejamos que siempre se instalen fotocélulas de seguridad en todas las puertas automáticas, ya sean peatonales o de garaje, de esta manera conseguiremos evitar accidentes.

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