Automatismos de puertas

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La palabra automatismo es como se conocen generalmente a los motores de las puertas. El automatismo de la puerta comprende desde el accionamiento mecánico hasta el control electrónico o cuadro de maniobras. Las puertas automáticas se mueven mediante un motor eléctrico generalmente a 24 V aunque también pueden funcionar a 230 V. El gobierno de la puerta automática se realiza mediante un pulsador de subida y bajada de la puerta, situado próximo a la pared y sobrepared o bien mediante un dispositivo de radio compuesto por un receptor y un emisor (mando a distancia) conectados al cuadro de maniobras del motor.

    Las puertas correderas se automatizan con motores de tracción por cremallera en posición a suelo o sobre el puente de la propia puerta corredera. Los automatismos de puertas correderas en la actualidad, suelen llevar el cuadro de maniobras integrado, dentro de la propia carcasa del motor. Los motores se fabrican con diferentes potencias de arrastre dependiendo de los diferentes tamaños de la puerta. Las cremalleras suelen ser de dos tipos de nylon y acero o solo de acero. La elección de una u otra viene dada por el tamaño de la puerta y la fabricación de la misma. Prácticamente todos los fabricantes de automatismos cuentan en su gama con motores de techo.

    Las puertas seccionales se automatizan con motores de techo y ocasionalmente, dependiendo del tamaño y la frecuencia de uso, con motores de tracción directa al eje.

    Las puertas batientes lo hacen con 3 tipos de motores dependiendo de la ubicación de la puerta, la disponibilidad de espacio para el motor y la estética según el gusto del cliente. La forma más común de automatizar puertas batientes es mediante brazos telescópicos anclados al centro del interior de la puerta y al cerco o pared lateral. Otra forma es mediante motores enterrados situados bajo tierra en la verticalidad del eje de giro de cada hoja. Esta opción se recomienda cuando por razones de estética no se desea que se vean los motores o bien cuando no hay espacio para el brazo telescópico detrás de la puerta. Y por último, también se utilizan motores de brazo articulado cuando, el cerco de la puerta está en posición central del hueco en la mocheta y no hay ángulo de giro para el brazo telescópico.

  Las puertas basculantes se automatizan con motores de techo, motores centro puerta o motores de tracción cadena lateral, dependiendo el tipo de puerta elegido. Los automatismos para puertas basculantes del tipo motor de techo son iguales que los usados en las puertas seccionales, eso sí, en la mayoría de los casos, hay que completar su instalación con un «herraje curvo» para acompañar mejor el movimiento de basculación de la puerta. Los de tipo centro puerta, se usan en puertas basculantes de contrapesos con abisagrado a 2/3 o también las llamadas puertas plelevas. Consisten en motores adosados a la cara interior de la puerta que funcionan mediante herrajes de transmisión del movimiento, que también varían según el tipo de abisagrado y el tamaño y holgura del precerco en los laterales. Los automatismos para puertas basculantes con transmisión por cadena lateral se suelen utilizar en puertas basculantes de contrapesos tanto tipo pleleva como de hoja simple y preferentemente en puertas de grandes dimensiones. Tienen un motoreductor anclado al cerco de la puerta, pared o techo en el ángulo superior y lateral de la misma y una transmisión por cadena que discurre por la guía de la puerta. Esta cadena mueve un eje bulón que hace subir o bajar la puerta. Este sistema de instalación es más complejo y requiere de cierta pericia y práctica de nuestros instaladores.

    Los cierres enrollables se automatizan mediante motores de centro eje o motores al eje, éstos ocupan una posición circular dentro del rollo de la persiana. Hacen girar al eje de enrollamiento de la persiana, subiendo o bajando el paño. Normalmente se accionan mediante un pulsador de subida y bajada, situado en la pared próxima, aunque también existe la opción de accionarla mediante un receptor que se instala en el cuadro de maniobras y su correspondiente emisor o mando a distancia.

    Y por último, las puertas correderas de cristal, ya sean de una o más hojas, se automatizan mediante motores de correa deslizable colocados sobre la guía superior de la puerta. Generalmente se ocultan con una carcasa decorativa. Estos motores actúan directamente sobre los patines o rodamientos superiores. Disponen de un pequeño cuadro de maniobras oculto bajo la carcasa y se acciona mediante un pulsador de subida y bajada colocado en la pared, también se puede utilizar mando a distancia como en el resto de automatismos. Actualmente se deja el gobierno de la puerta a un dispositivo radar que combinado con la fotocélula de seguridad, abre y cierra la puerta con la presencia de una persona, a una distancia regulable de la línea de cierre.

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